lunes, 20 de abril de 2009

Acento y diptongo.

_Viviana Carrillo
_Solangie Campos
_Cristhian Rico

EL ACENTO.
El acento es una característica fonética, de sonido, de pronunciación. Las palabras tiene generalmente varias sílabas y una de ellas predomina sobre las otras, es decir, se pronuncia más fuerte. Esa mayor fuerza de voz es lo que llamamos acento o acento prosódico (fonético, o sonoro): cuando usted pronuncia una palabra debe ‘dar el martillazo’ donde es, es decir, pronunciar más fuerte la sílaba correcta, pues de no hacerlo así, no se entiende lo que dice o se entiende otra cosa.
El acento es un rasgo prosódico y fonológico. El sistema español, frente a otras lenguas de acento fijo, como el francés o el polaco, es de acento libre.
Debido a esta flexibilidad, es un rasgo diferenciador, pues origina cambios significativos según la sílaba donde se sitúe. En toda palabra hay una sílaba que recibe mayor intensidad, y es sílaba tónica o acentuada; las sílabas que carecen de dicha energía articulatoria son átonas o inacentuadas. Ejemplo teléfono, cuaderno, adornar.
Hay que diferenciar el acento fonológico (toda palabra acentuada es portadora de este acento) y el acento ortográfico representado por una tilde (´).
CLASIFICACIÓN DE LAS PALABRAS SEGÚN EL ACENTO.
El acento puede ocupar varias posiciones en la palabra. Según el lugar ocupado, se realiza la siguiente clasificación:
1) Oxítona (o aguda, cuando el acento ocupa el último lugar de la palabra: papel: /papél/, café: /kafé/.
2) Paroxítona (o grave), cuando el acento ocupa el penúltimo lugar en la palabra: carretera: /kar̄etéra/, vaso /báso/.
3) Proparoxítona (o esdrújula), cuando el acento ocupa el antepenúltimo lugar en la palabra: fábrica: /fábrika/, teléfono: /teléfono/.
4) Superproparoxítona (o sobre esdrújula), cuando el acento ocupa una posición anterior a la antepenúltima sílaba; esta acentuación es muy poco frecuente y sucede en formas compuestas: mándaselo: /mándaselo/, cómetelo: /kómetelo/.
FUNCIÓN DEL ACENTO.
El acento posee varias funciones:
a. LA FUNCIÓN DIFERENCIAL.
El acento en español da origen a importantes cambios significativos en palabras con idénticos segmentos. Al situar el acento en distintas sílabas da lugar a significados diferentes:

Célebre
Depósito
Límite
Celebre
Deposito
Limite
Celebré
Depositó
Limité
Tiro
Libro
Pelo
Tiró
Libró
Peló


b. LA FUNCIÓN ENFÁTICA.
Ocurre, a veces, en la conversación el deseo de recalcar o poner de relieve una determinada palabra de especial interés para el oyente o bien por propia afectación; y se marca con un acento enfático o expresivo ciertas palabras que normalmente son inacentuadas. Ejemplos: Bajo mi responsabilidad; lo hace de memoria; Eres un miserable.
c. PALABRAS ACENTUADAS Y PALABRAS INACENTUADAS.
Toda palabra aislada recibe una carga acentual en una sílaba; si forma parte de la cadena hablada sufre modificaciones al agruparse en el período. De esta forma se percibe la presencia de sílabas tónicas en determinadas palabras y la ausencia de acento de otras.
Nota: A veces se acentúan mala las palabras como las siguientes: se dice acrobacia, no acrobacía; expedito, no expédito; fútil, no futil; metamorfosis, no metamórfosis; periferia, no periferia; táctil, no tactil; el maratón, no la máraton; mendigo, no méndigo, y perito, no périto.
LA ENTONACIÓN.
La entonación depende de las variaciones de la altura del tono laríngeo. Abarca la totalidad de la frase expresando estado psíquico, sentimientos, estados de ánimo, peculiaridades socioculturales e influye en el cambio significativo del mensaje; por ello, los comportamientos tonales son fundamentales a la hora de estudiar la entonación. Así pues, los cambios de frecuencia o variaciones de altura del tono que forman la curva melódica de una oración o texto se denominan entonación, y tienen valor funcional, ya que es de gran importancia para todo tipo de comunicación, pues una secuencia con segmentos idénticos puede crear signos lingüísticos diferentes al de darles distinta entonación.
GRUPO FÓNICO Y PAUSA.
Al comunicarnos se suelen producir pausas; éstas dividen al conjunto fónico en una o varias partes y su determinante es el valor significativo; cada conjunto de unidades significativas menores entre dos pausas se denomina grupo fónico o unidad melódica y no rompen el contenido de la comunicación. Esta parte melódica es variable en longitud y es importante por los comportamientos tonales finales y por la naturaleza de los segmentos situados en posición inicial. La altura musical final de cada grupo fónico que posee la frase se denomina tonema, y es donde está lo lingüísticamente significativo de la entonación: presenta tres movimientos a nivel funcional: descendente /↓/, horizontal /→/ y ascendente /↑/.
El español rara vez equivoca los tonemas de los grupos fónicos, pero se han de conocer los factores determinantes de la pausa, ya sea por cuestiones fisiológicas (determinadas por la respiración y por la necesidad de recuperar el aire para la fonación) o significativas (determinadas por la expresión), puesto que el mensaje es un todo significativo (unitario) compuesto por unidades de sentido menores.
Veamos un ejemplo donde las pequeñas unidades de sentido simbolizan un todo significativo:
Con los miembros ateridos, → en las noches de invierno ↑ se calientan los pastores ↓
L a unidad I comprende con los miembros ateridos,
La unidad II comprende en las noches de invierno,
La unidad III comprende se calientan los pastores.
Vemos que pueden formarse tres unidades de sentido, estrechamente relacionadas entre sí en función de la unidad total; su delimitación en el habla es la pausa que se hace entre ellas. El hacer pausas arbitrariamente rompería las unidades de sentido y ocasionaría un cambio en la comunicación del mensaje. Así pues, no debe hacerse pausa allí donde se rompa el sentido. Las categorías sintácticas establecen grupos fónicos de variable longitud y, por tanto, pausas. Aun que el hablante no tiene dificultades al dar la entonación adecuada a los mensajes, es frecuente en las lecturas precipitadas y conversaciones descuidadas equivocar los tonemas.
El enunciado interrogativo tiene dos modalidades en español:
a). El enunciado interrogativo absoluto, que espera una respuesta sí o no. La curva melódica se caracteriza por un final ascendente. Como muestra, reproducimos los enunciados ¿Aquí viene Carmen? Y ¿Había mucha gente?
b). El enunciado interrogativo pronominal, caracterizado por la presencia de elementos gramaticales (no sólo pronombres, sino otras partículas interrogativas), que son por sí solos indicadores de la interrogación.
El contorno melódico termina en una final descendente, es decir, un patrón semejante al del enunciado declarativo; la diferencia entre éste y el interrogativo pronominal absoluto viene dada por la presencia del elemento gramatical interrogativo, según ya se indico. Cómo la calidad de la lengua tiende a evitar redundancias, basta un solo signo para indicar la interrogación. Si un enunciado con elemento gramatical interrogativo presenta un patrón como el dado antes para el enunciado interrogativo absoluto, nos encontramos con la pregunta pronominal con matiz de cortesía, que estudiaremos en el plano expresivo. Como ejemplo ¿Cuánto cuesta?, ¿Qué vas a hacer?, ¿Dónde vas?
c) función demarcativa no distintiva. Otras muchas veces, la función demarcativa no es distintiva, aunque resulta imprescindible para la interpretación del mensaje. Aquí podemos señalar, por ejemplo, el caso de las enumeraciones, si el último miembro va precedido por y, el penúltimo tiene un comportamiento melódico ascendente: el caballo es fuerte, rápido, negro. Los elementos hiperbatizados, o intercalados, también presentan comportamiento comportamientos melódicos ascendentes: Sobre el caballo, cabalga el jinete; caballo es ascendente; el emperador francés, muy emocionado, besaba la bandera; en francés, la entonación es suspensiva o ascendente y en emocionado ascendente. Siempre, en jinete y bandera, son descendentes, etc.
Función expresiva.
Las funciones expresivas en el español son las siguientes:
a) La afirmación enfática: La curva melódica es descendente, pero con más altura que en la simple afirmación. Es el caso de Está muy contento.
b) La pregunta pronominal enfática: también descendente y más alta que la normal. Por ejemplo, ¿Por qué molestas? ¿Dónde vas?
c) La pregunta pronominal con matiz de cortesía, con contorno melódico ascendente en su final, a pesar de los elementos gramaticales interrogativos. Llevan, por tanto, un doble signo de interrogación. Ejemplo: ¿Cuánto cuesta?
d) Pregunta reiterativa, llamada también de tipo <>, con patrón melódico alto y descendente. Por ejemplo: ¿Cómo dice que se llama? ¿Que por qué no me lo dices?
e) La pregunta relativa, que se utiliza para cerciorarse de algo que sólo se tiene una idea. Su patrón melódico es alto y descendente. Por ejemplo: ¿Estudia mucho?
f) La exclamación, caracterizada por un descenso muy acusado del nivel tonal desde la primera sílaba acentuada. Por ejemplo: ¡Qué vas hacer!

Diptongo:
Dos vocales fuertes unidas siempre constituyen sílabas distintas. En cambio una fuerte y una débil pueden formar diptongo, es decir, una sola sílaba: doy, soy, pie, dial, cual, fuel no se dividen do-y, so-y, pi-e, di-al, cu-al, fu-el.
Los posibles diptongos en español, es decir, las combinaciones de dos letras que se encuentran como una solo sílaba son las siguientes veintiún (tenga en cuenta que todas estas sílabas predominan la vocal fuerte, es decir, a, e, o) : ia, ie, io, ua, ue, uo, ui, ( que también se pueden describir uy), iu, ia, ie, io, ua, ue, uo, ai, ( o ay), ei (o ey), oi (u oy) au, eu, ou, uu…
En lista no figuran iy, yy, ni ii. Las dos primeras porque no existen, es decir, ninguna palabra española tiene dos íes escritas; y la última (ií) porque nunca es diptongo, sino hiato, es decir, cada i constituye sílaba distinta, por ejemplo, tiito, diita o chiita.

Diptongos Crecientes: Son aquellos que tienen primero la vocal débil y luego la fuerte, o dos débiles, la última de las cuales lleva el acento. En estos casos, se llama semiconsonante la inicial del diptongo.
Ia: va tildado en ciá-ti-ca (esdrújula) y no en fa-mi-lia (grave)
Ninguno de los miembros de mi familia adolecente de ciática.
ie: va tildado en ten-tem-pié (aguda) y no en clien-te o es-pe-cie (graves)
Esta especie de clientes no acepta un frugal tentempié.
Io: va tildado en cam-bió (aguda) y no en an-sio-so u o-fi-cio (graves)
Juanito está ansioso desde que cambió de oficio.
ua: va tildado en cuán-ti-ca (esdrújula) y no en pi-ra-gua o a-dua-na (graves)
La teoría formulada por Max Planck se llama cuántica. Me lo contó el agente de aduana cuando íbamos por el río en la misma piragua.
ue: va tildado en cuén-ta-me (esdrújula) y no en te-nue o cue-ros (graves)
Cuéntame cómo te parecieron los cueros de color tenue.
uo: va tildado en men-guó (aguda) y no en con-ti-nuo o i-ni-cuo ( graves)
Aunque el robo continuo menguó, sigue siendo un procedimiento inicuo.
ui: va tildado en lin.güís-ti-ca (esdrújula) y no en fui (monosílabo) o fuimos (grave)
No fuimos a estudiar filosofía y yo fui solo a estudiar lingüística.

Diptongos decrecientes: Son los que tienen primero la vocal fuerte y luego la débil, o dos débiles, la primera de las cuales lleva al acento. En estos casos, se llama semivocal la final del diptongo.
ai: va tildado en bon-sái (aguda) y no en bai-le o pai-sa-no (graves) o en hay o en ay (monosílabos).
Hay un bonsái que su paisano compró para el baile. ¡Ay, no lo dañe!
ei: va tildado en ag-nus-déi (aguda) y no en em-pei-ne o vie-seis (graves)
Si vieseis su empeine desnudo, recitaríais el agnusdéi.
oi:va tildado en oí-go-los (esdrújula) y no en boi-co-te-ar o es-toy o con-voy (agudas) o en hoy o voy (monosílabos)
Óigalos decir “ Hoy voy a boicotear el convoy”. Estoy preocupado.
au: va tildado en áu-li-cos (esdrújula) y no en ba-laus-tra-da (grave)
Detrás de la Balaustrada del balcón estaban el rey y su áu-li-cos.
eu: va tildado en éus-ti-lo (esdrújula) y no en eus-que-ra o deuda (graves)
En el éustilo del capitolio me saludó en eusquera y me pagó la deuda.
ou: solo se ve en las historietas de terror y en la palabra bou (monosílabo).
Te invito pescar en bou.
ui: nunca va tildado, y se ve en voces como des-cui-da (grave o muy (monosílabo).
Iu: va tildado en un-llíus y nunca va sin tilde.
No tiene propietario: son bienes nullíus.
No olvide que estos diptongos decrecientes tienen su acento en la primera vocal.

QUILIS, Antonio. ESGUEVA, Manuel. GUTIÉRREZ, Luz. RUIZ-VA, Pilar. Lengua Española Curso de Acceso. Editorial Centro de Estudios Ramón Areces, S.A. 435p.
Ávila, Fernando. Español Correcto. Bogotá: Norma, 2003. 478p.

C.L.R.T.

2 comentarios:

  1. Interesante y me sirvio para entender mejor, muy bueno, gracias.

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  2. El texto esta bien, pero al ser todo texto, en esos colores de letra, se cansa un poco la vista, es una recomendacion espero que te sirva para mejorar!gracias por el contenido

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